CONDUCCIÓN EFICIENTE

 

La conducción eficiente significa un uso más eficaz de los medios de transporte y contribuye de forma importante al ahorro económico.

 

Para aprovechar de manera satisfactoria las últimas mejoras tecnológicas que incorporan los vehículos industriales, es necesario que adaptemos nuestro estilo de conducción. De esta manera lograremos:

 

 

  • Una importante disminución del carburante utilizado que se puede cifrar en torno al 10% del mismo y que se traduce en un beneficio económico para las empresas de transporte, pues el combustible supone su principal gasto.  
  • Los costes de mantenimiento se reducirán de manera significativa, en especial los relativos a la caja de cambios y el sistema de frenado.
  • Se reducen las emisiones de CO2 y de elementos contaminantes a la atmósfera, contribuyendo a limitar los efectos del “efecto invernadero”.
  • Mejora de la seguridad al aumentar la distancia con el resto de los vehículos, mantener una velocidad media constante y a mejorar la anticipación y previsión en la conducción.
  • La conducción eficiente mejora nuestro confort porque evitamos acelerones y frenazos bruscos, eliminamos ruidos procedentes del motor, etc. También ayuda a evitar el estrés, en especial en la ciudad.

 

Por tanto, una conducción más eficiente rebajaría los costes de las partidas de combustible, neumáticos, mantenimiento y reparaciones.